*
*
Porque te quiero, yo te sacrifico,
te vanaglorio mi puta de babilonia,
mi sensorial y levanta polla con cariño,
mi lavadora barbitúrica,
mi lúdica propuesta para el corazón,
para el músculo más honesto que pudiste encontrar,
la noche más tranquila que jamás
nadie me dará.
Maquinaria del amor como
un tren a todo gas, como las ganas
de comer el manjar en pelotas,
rueca de lamentos a medio cocinar,
follar con amor y vuelta a empezar,
dislocación del tallo en su agraciado cobijo,
flujo de un buen día con su buena noche,
derroche del apretar,
barba de mi lengua que es cuchillo
para medio afeitar, pulir,
ganancias plenas para mi boca,
multa por no despertar,
ganas de ganar todas las manos,
goce en la sinceridad.
¡Aplauso con resonancia!
¡banquete romano
entre dos seres humanos
y con meta!
con pecho y empuje,
con labios y fruta dulce,
metafísicas brisas calientes por tu cuello.
Silencio el estress con mano de pianista
y quiero bajar,
peiname ascensores a un nuevo plano,
con claúsula retroactiva que nos perfume
con claves para lograr quemarnos,
una iglesia llena de bebidas
y juguetes sexuales, un rezo al mordisco
y una dulce caricia por mi paquete,
cariño para mi rabo y
caramelo por mis huevos
con tu olfato.
Coño peludo para mi alimento
ponte un rabo doble,
colgado en un filo cortante
y partido en dos por el culo
me quiero mecer por tu terremoto interno,
soy tu puta con ganas
y tu un cerdo muy puta,
somos cebo del dolor y
artífices del consuelo,
dios en uno, dos en dos,
acierto de pleno.
*
*