25 dic 2011

Hogar


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En ocasiones a mi despertar abrupto,
intento desesperadamente conciliar de nuevo el sueño
y volver a la paz de ese otro lugar inverso a este plano.

Retornar al mundo contenido en los espejos
en que todos nos miramos;
esos que están detrás de los párpados,
yo ahí lo que quisiera hacer
es un intento inútil de quedarme siempre.

La tarea se ve truncada
por un encuentro atronador para mis tímpanos
que se aploman ante ladridos broncos e infinitos.

Profunda y estentórea
esa afonía ladrada proviene de un perro
apegado a mi verja;
hambriento y sin el cariño del amo
no es el mejor amigo de nadie,
hace llorar a niños y viejos.

Mientras el animal tampoco encuentra
consuelo alguno en sus actos,
en el exterior de estas paredes óseas
las tejas dan concierto matemático,
suenan múltiples las gotas que las tocan,
el desplome del techo modela un piso
de aguados pensamientos.

Esa cubierta
en otros momentos destinada a protegerme,
abre al son de esas lacrimosas notas sus caras,
cambiando su fin guardián
por el de artefacto que orquesta la angustia,
deja paso en cascada gigante que rompe sobre
el suelo de este cuarto lapidario y neuronal,
moja y erosiona unas bases marmóreas labradas,
nacen de su tallo figuras anatómicas
que muestran posturas anacrónicas de mis actos,
respiro, porque todos tenemos adornos.

Ante las metáforas climáticas que rayan todo
y los eventos del can que acontece;
procuro echar la sábana de mi nido
que es cortina sobre la ventana de mis ojos;
prevengo torpemente por cerrar las entradas
a los oídos provisto de una almohada,
siendo inútil compañera para estos servicios.


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Aunque yo he despertado aún de noche
y la luz no llega nunca,
esa casa no es más porción
que la de mi cabeza;
y cuando en ella duermo, es siempre.


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15 sept 2011

De mí para ti para que sepas que sé escribir.

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Caca enmarcada [o la inauguración]



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Si me parece una mierda, me parece una mierda.

Hay distintos tipos de defecación, y es evidente

que todas, en el placer del cagar (¿Prefiere usted reventar querida?)

pensamos que nuestra deposición no huele mal.

Muy al contrario la encontramos de aroma intenso

e interesante. Pues bien, es completamente factible

que en determinadas situaciones que son prioritarias

a la mierda de otro, todos procuramos por educación 

o pedantería simular una excitación sumamente positiva y placentera

ante el olor de su peste; aunque bien puede ser cierto

que ese zurullo sea totalmente o en parte del agrado de nuestra napia.


Las rosas son rojas, las olas azules,

los campos verdes y majestuosos,

tus ojos marrones, como la caca.



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2 sept 2011

La obra en el tiempo



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Este mundo, mientras en una cara brilla 

la otra se torna sombra de noche oscura,

la clasificación es cosa inevitable,

no es desdeñable el refugio de criatura alguna.


Sea en letras u otras artes comunicativas,

siendo la pregunta de qué es arte

concepto a tratar en otro momento,

se juntan en estos factores nivel maestro y patetismo,

estando presentes empíricamente en todo creador.


Y como cada persona es un artista en potencia

la crueldad acecha si exigencia grita su nombre,

sirve de impulso ambiguamente

a productos de la decadencia o la superación,

rayando y rallando en la autoestima de algunos.


Por estos motivos como el tiempo es finito para nosotros,

el filtro sedoso de cultura sobrevuela como efigie selectiva 

y nos cuelga y clasifica. Como imágenes latentes nuestras

impresiones de lo que nos rodea o preocupa son

analizadas por un ilustrísimo o sus cánceres,

que no son otros que enchufados y esnobs.


Es del conocimiento global que el compendio de 

las posibilidades personales de sobrevivir,

(ya no decimos de tener éxito) 

 no se encuentran sólo en la maestría, 

sino también se suman a la estadística los contactos.


Pero cuando las bazas se piensan agotadas

el tiempo como oleada constante vuelve a hacer gordo favor,

hijos de nuestro tiempo nuestra mirada es objetiva,

y aquellos que engañados se engañaron a ellos mismos, a todos

y de otros consiguieron su favor;

en el tiempo se ven torturados y desvalorada su propuesta de antaño.


Y muy al contrario y maravillosamente, este justiciero

con el que nosotros trabajamos por arena en cristal, 

por sombras en el sol o minuteros analógicos y digitales, 

también nos proporciona vanagloriar la obra incomprendida y pionera

que como una ilusión tachada de loca, hizo moverse a alguien

en una dirección difícil, interesante, admirable y soberbia.


Cabe destacar al afortunado que tuvo todo lo positivo que aquí 

se ha comprendido a su favor, ese recibió un baño de luz y oro

que le siguió toda su vida, no es tampoco anodino.


Se cruzan estos senderos al parecer antagónicos

que ahora en el peso de nuestras miradas compensan la balanza,

la misma vara mide sus pinceladas y momentos, dejando

ahora sí en el tiempo un mensaje sagrado los dos. 



De los que se engañaron y nos engañaron

no mencionaremos a ninguno, basta con 

que sean apremiados con el paso fugaz de 

nuestras miradas desinteresadas, ese castigo.









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16 mar 2011

El misterio del deceso

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La respuesta se encuentra en cualquier observación; está presente en la putrefacción y en la nueva obra. Por igual podemos observarla en la podredumbre absoluta como en la gloria máxima. El rompecabezas puede cobrar sentido en la violación de una criatura impúber y neófita por mediación de una energía adulta, corrompida y sabia por igual, con exceso de ambas cualidades.

Todo el acto podría estar contemplado desde la penumbra por un compendio de seres humanos que abarcan todos los grupos a groso modo. Se huele el deseo, la curiosidad, la valentía del anonimato que hace aflorar comportamientos lascivos y perversos, la seguridad del grupo como fuerza, se palpan tensiones de la convivencia entre tantas clases de individuos pero a la vez se escuchan las risas de la complicidad; todo en observación de la nueva criatura mancillada y occisa.

¿Pero qué es un misterio? ¡Un deceso! Tal vez algo que todos conocemos pero desechamos a diario por mera defensa colectiva, el subconsciente enjambre. La exequia perfecta, la posibilidad de tener a todos congregados por la misma energía corrupta. Poder que les brinda sobre la mesa a un bello muchacho ambiguo con el pene completamente erecto y del que pendulan suaves cuentas hechas con el zumo orgásmico de una hembra virgen, criatura hermafrodita llegada del mismo deseo que gesticula con una de sus bellas manos ofreciéndose a uno solo de los presentes, generando así un ambiente propicio para la guerra, la lucha por intereses primitivos sin pacto posible.

Mientras la andrógina criatura silba suavemente una tranquila serenata de cámara, múltiples artefactos bélicos tronan haciendo de comparsa para su ritmo luciferiano.

Sobre un paisaje apocalíptico, danzan como si su guía fuese Baco desde hace días, pero sus cuerpos mutilados, desfibrados, sus cadavéricos rostros muestran que quien les lleva tiene otro nombre bien conocido. Les arrastra hacia una enorme entrada cruzando un monte de Venus para expirar en su interior, desean regresar al lugar de origen, la matriz. Por el camino se les ofrecen todo tipo de manjares y muchos son los que revientan, pero todos llegarán aunque sea contenidos en los estómagos de sus congéneres. La sangre se sirve en copa de balón y se brinda por el dinero y por la vida. Pero he ahí el enigma.

¿Quién renunciará al plástico y los diamantes? Os matasteis con altivez, os follasteis con soberbia, os volveréis a destruir por avaricia, quien no llegue al deceso será por pereza, es un columpio de carne el que llega hasta el enigma, allí las dos caras de la vida, la salvación y la destrucción, juegan al azar de los dados. Os darán cubiertos oxidados para trocear la baraja de las máximas universales y que condimentéis la carne asada de criaturas varias. 
Mientras saboreáis tan suculento banquete, observad aquella pantalla en la que se ofrecen cuidadosamente estos anuncios de libertad, contienen mensajes que os transportarán a vuestra próxima experiencia de crítica, de información, de compra, de videncia, de vida.


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