10 feb 2008

Una sombra que no distingue horarios, cuando menos posiciones.



.


No es tiempo de morir,
fue tiempo,
pero no es tiempo ni lugar.

Las paladas de vacío avivan la tierra también.
Yo que he preferido mostrar una
espina clavada en el alma a mil
rosas llenas de besos fraudulentos
recibo el fusilamiento a traición.
No viene mal,
una venganza de la que nacen alegrías.
Y siguen pareciendo tristes los versos,
qué cosas.
No hay milagro mil veces en ruego
que no de a parar con un muro sordo,
y un aviso a la lógica es:
Que aun se queme con mil rayos la
parte más dulce de este pobre loco,
aun vuelen mil rollos de papel de cocina
sobre estos mares que son mi guarida
nunca querré despertar,
nunca en estos años he querido.
Y debido a este detalle,
llegará el momento para el cual,
no es tiempo ni lugar.





.