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La
respuesta se encuentra en cualquier observación; está presente en la
putrefacción y en la nueva obra. Por igual podemos observarla en la
podredumbre absoluta como en la gloria máxima. El rompecabezas puede
cobrar sentido en la violación de una criatura impúber y neófita por
mediación de una energía adulta, corrompida y sabia por igual, con
exceso de ambas cualidades.
Todo
el acto podría estar contemplado desde la penumbra por un compendio de
seres humanos que abarcan todos los grupos a groso modo. Se huele el
deseo, la curiosidad, la valentía del anonimato que hace aflorar
comportamientos lascivos y perversos, la seguridad del grupo como
fuerza, se palpan tensiones de la convivencia entre tantas clases de
individuos pero a la vez se escuchan las risas de la complicidad; todo
en observación de la nueva criatura mancillada y occisa.
¿Pero
qué es un misterio? ¡Un deceso! Tal vez algo que todos conocemos pero
desechamos a diario por mera defensa colectiva, el subconsciente
enjambre. La exequia perfecta, la posibilidad de tener a todos
congregados por la misma energía corrupta. Poder que les brinda sobre la mesa a
un bello muchacho ambiguo con el pene completamente erecto y del que
pendulan suaves cuentas hechas con el zumo orgásmico de una hembra
virgen, criatura hermafrodita llegada del mismo deseo que gesticula con
una de sus bellas manos ofreciéndose a uno solo de los presentes,
generando así un ambiente propicio para la guerra, la lucha por
intereses primitivos sin pacto posible.
Mientras
la andrógina criatura silba suavemente una tranquila serenata de
cámara, múltiples artefactos bélicos tronan haciendo de comparsa para su
ritmo luciferiano.
Sobre
un paisaje apocalíptico, danzan como si su guía fuese Baco desde hace
días, pero sus cuerpos mutilados, desfibrados, sus cadavéricos rostros
muestran que quien les lleva tiene otro nombre bien conocido. Les arrastra hacia una enorme entrada cruzando un monte de Venus para
expirar en su interior, desean regresar al lugar de origen, la matriz.
Por el camino se les ofrecen todo tipo de manjares y muchos son los que
revientan, pero todos llegarán aunque sea contenidos en los estómagos de
sus congéneres. La sangre se sirve en copa de balón y se brinda por el
dinero y por la vida. Pero he ahí el enigma.
¿Quién
renunciará al plástico y los diamantes? Os matasteis con altivez, os
follasteis con soberbia, os volveréis a destruir por avaricia, quien no
llegue al deceso será por pereza, es un columpio de carne el que llega
hasta el enigma, allí las dos caras de la vida, la salvación y la
destrucción, juegan al azar de los dados. Os darán cubiertos oxidados
para trocear la baraja de las máximas universales y que condimentéis la
carne asada de criaturas varias.
Mientras saboreáis tan suculento banquete, observad aquella pantalla en la que se ofrecen cuidadosamente estos anuncios de libertad, contienen mensajes que os transportarán a vuestra próxima experiencia de crítica, de información, de compra, de videncia, de vida.
Mientras saboreáis tan suculento banquete, observad aquella pantalla en la que se ofrecen cuidadosamente estos anuncios de libertad, contienen mensajes que os transportarán a vuestra próxima experiencia de crítica, de información, de compra, de videncia, de vida.
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