.
No es que piense que esta ciudad no me quiere,
suficientemente grande para sentirme sola.
Cuadro fauvista de coches,
partido disputado de personas;
demasiado pequeña para no encontrarte.
Recordando lo cabrón que eres,
lo mucho que me quitaste
y lo poco que tú tienes.
Sin embargo entre tanta soledad,
no se ve todo tan mal.
Te añoro...
virus que me carcome te extraño.
Endemoniado síndrome de Estocolmo,
rata que me colma,
peras en el olmo
abrigo lucido en pleno agosto...
Madre dando el pecho a su enemigo
de peor calaña que el chacal,
en la macro del ladrillo,
y del fingido bienestar...
Recordando lo cabrón que eres,
lo mucho que me quitaste
y lo poco que tú tienes.
Sin embargo entre tanta soledad,
no se ve todo tan mal...
.