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¡Qué nada se mueva!Que nada se mueva que quiero verla asíquiero verla así desnuda y dormidadulce como un pastel de crema,pero que brilla con los rayos del solcomo bella piedra blanca,ni se derrite ni se merma por adorarla.Hasta las olas se pueden desde aquí oírviendo a mi dulce sirena.Hasta la arena mojada cubre mis piesviendo a mi dulce sirena.Y nada más en este momento,y nada quiero en este momento,nada que no sea a mi dulce sirena.
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