9 sept 2008




Bonitos sueños que me acompañáis
en la llena de altibajos vida,
concededme en uno de vuestros nacimientos
el don de volar.

Y no vengáis con monitores ni consejos,
solo,
quiero vivir el momento
de mi despegue y accidente,
de mi alegría ante el producto
que ofrece la técnica,
de la resulta de tantas hostias;
del buen vuelo que ejecuto ahora.